Diplopía (Visión Doble)

En la sencilla felicidad de lo cotidiano, lo familiar, vislumbro el rostro oculto de lo siniestro, aquello que debería quedar encubierto.

La basura del arte

Mi hermano me mandó ayer la foto de bodas en blanco y negro que vio en la calle y que abre el reportaje de imágenes. Me rompió. En ella vi mucho más que lo que veo en una obra de arte abandonada.

A saltos, a brincos, interrumpida constantemente

Si el museo es un muestrario de cuadros abandonados en la calle, debe estar este inquietante bodegón, digno de una película de terror de la mejor serie B. Sabes que piensa asesinar al arte, y es honestísimo en su discurso.

Nunca nos conocemos del todo

No quiero mencionar su auténtico nombre todavía. Lo conocí al poco tiempo de llegar al pueblo. Sé de sus oficios, algo de su vida personal, algo de sus aficiones, pero hasta el otro día no descubrí una faceta que ignoraba. Mr. X pinta.

El Paspartú

Sin duda, fue la elección del soporte pictórico la que condicionó por completo el motivo. Por la firma, el autor o la autora parece de origen austríaco. La pintura, una acuarela de 35 x 45 cm. aproximadamente, es pulcra y denota habilidades con los pinceles.

Can buy on / Cambullón

El grupo teatral Cambullón, integrado en su mayor parte por cambulloneros y vendedores ambulantes, nació por la necesidad de dar voz a la cotidianidad de colectivos muy vitales, ejemplo de la vida en esa dura isla en época de posguerra.

Ludios

Parece sencillo, eso de tachar, pero no. Primero tuvo que suceder la originaria gravidez. Años más tarde, la sobrevenida natividad del hallazgo en otra isla. Después, la cuarentena preceptiva de tres días.

El síndrome Berlusconi, y el arte

Igual sí, que el Museo de Arte Abandonado lo padezca; aunque desearía que tuviera otro sesgo distintivo; patológico también, si quieren, pero no patético. Lean la historia que sigue, y opinen.

El Museo de Arte Abandonado, de paseo por la isla

Anoche fue en el Liceo Taoro, de La Orotava. Una noche mágica. Acabadas las proyecciones nadie se levantaba de su silla. Y empezaron a llover las preguntas, los comentarios, las experiencias del propio público con el arte abandonado.