Friedrich Schiller

Que me sigue asombrando encontrar en la basura obras así. Un óleo sobre lienzo de 40 x 34 cm. y firma ilegible. Según Germán, por el tipo de tela, las tachuelas y el bastidor, el cuadro es de finales del Siglo XIX.
«Mi planta de naranja lima»

La obra que acompaña este pasaje llegó a la colección hace unos quince días. La consiguió un promotor inmobiliario, junto con otras diez, en una vivienda que abandonaban los propietarios y no querían llevarse las pinturas de la mujer.
Un circo de cinco pistas en la cabeza

Así me describió una amiga en un comentario a uno de mis textos. Qué metáfora tan sugerente como descriptiva. Sí que soy un tanto así, aunque desde dentro soy incapaz de reconocerme. En cualquier caso, un circo sin animales.
Tenerife, Alemania, Ibiza y Andrés

En la red corre una postal de Uta del año 1975 que es, precisamente, la que tan sólo doce años después sirvió de inspiración al tal Andrés. El lienzo original existe en una colección particular no se sabe dónde, según consta en el reverso de la postal.
Cricket

Mi emotividad, de naturaleza inestable, se sacude cuando descubro pinturas así. No se me ve, pero soy el tercer invitado en el banco. Conversar mientras la vida sucede en varios planos, mientras acontece la floración en las ramas.
El Pacificador (The Peacemaker) y el Arte

El poder del arte para contar, para advertir. Velázquez lo hizo al retratar la idiosincrasia del papa Inocencio X. Picasso con su Guernica. Banksy en su arte callejero.
Constantes de multiformidad variable

Tenía seleccionadas las dos pinturas a comentar. Las extraje de la bandeja de “nuevos” aunque hace más de medio años que están ahí. Me ocurre con algunas piezas, que no encuentro la manera de comentarlas.
Encuentra las siete diferencias

Encuentren las siete diferencias, o mejor, las siete similitudes entre estas dos piezas que desde hace más de un año están en la colección de arte abandonado y no sabía cómo abordar su su comentario.
1919

El artista o la artista se detuvo unas horas frente al cartón que les presento. También sirve. Detenernos a pintar, o cantar, o a hacer la revolución…
Más copias ¿más museo?

Ya son algunas las voces que esperan un espacio mayor para las obras, un recinto con visos de “auténtico museo”. Y yo, que cada día me encuentro más a gusto en este espacio chiquito.