El arte ingenuo

Hoy me ha llegado el cuadro de una niña de doce años, en un trabajo de primero de la ESO (lo lleva escrito en el bastidor junto al nombre), que es la copia de una obra de Jorge Oramas. Me emociona que la niña, o el docente o la docente, hayan elegido ese motivo.

Crónica de un inicio

Yo no tengo palabras para agradecer las muestras de ánimo y el entusiasmo con que fue acogida la exposición y acogido el espacio. Ahora sí, empiezo a pensar que este lugar inventado, puede convertirse en un punto de referencia en la isla. Queda mucho por hacer; a ver si lo hacemos bien. Hasta ahora parece que sí…

Mañana viernes

Es la inauguración. Iba a ser algo de andar por casa pero Teyo, a parte de su bajo, trae a Juan Antonio, guitarrista, para acompañar las lecturas. Abilio Martín como maestro de ceremonia, las voces de Romina, Silvia y el propio Abilio para leer tres poemas de Mercedes Pinto.

Jordi Maragall

La obra que presento es puro gesto; una danza a dos. Verticalidad y lateralidad confluyen en ese mismo instante. Incluso un abrazo, y un giro, y una transmutación.

Un padre y un hijo

El objeto me parece hermoso. Sencillo y barroco. Humilde y extremo. Pensé que la mano que aparece por la diestra era la que entrega al infante, pero no, es la del propio padre que lo acoge.

Qué poco me fijo cuando no me fijo

Cuando me puse a ojear la red en busca de obras similares, encontré un centenar largo de vistas así. Concurría en todas ellas el hecho de tener un acabado mucho más exacto, más naif si cabe.

Retrato de Pilar Campins Garriga

Tras la brevísima reseña de la retratada, decir que la obra pertenece a la mano de Paquita Sabrafen (Barcelona 1931 – Sydney 2009). Refugiada en Burdeos tras la Guerra Civil en España, como en el caso de su amiga Pilar emigra a Buenos Aires.

Señales

Como en “Hijos de un dios menor”, me enamoro de objetos marginales. Por eso, para que los márgenes tengan también su espacio en el Olimpo de los dioses, es que dedico todas mis energías a la causa, e invento un Museo de Arte Abandonado.

Viento

Esta vez la crónica se tornó versos que vinieron soplando a mis oídos. Quizás sea la propia Montserrat quien los susurre, desde lejos, desde siempre. Imbuido, se dice, por la magia. Abducido, apunto, desde hace días por los sucesos.

La visita

Esta mañana visitó el Museo de Arte Abandonado un grupo de alumnas y alumnos de la Escuela de Pintura, formación que se imparte en mi pueblo en la Casa de las Artes.