La belleza del tiempo

El tiempo se posa sobre nosotros restándonos facultades para darnos otras; aunque sea la facultad de perder para siempre la memoria de cuanto fuimos, o dejarnos sin aliento…

Una jornada, una vida

Veinticuatro horas dura la vida de los insectos de la familia de efemerópteros, y en esa cápsula condensan su eternidad. A veces me ocurre que la vida entera me cabe en un solo día.

Incógnita panorámica

Tal vez me encantan cosas que no debieran, como esta pintura que tampoco es que sea nada del otro mundo. Vaya modo de hablar, pienso, en una crónica sobre arte. La pintura no será nada del otro mundo, es decir, no aporta nada nuevo, sin embargo, la propia concepción del espacio, me sedujo al instante.

Caminar y pasear

Hay artistas que, al pintar, caminan. Y hay artistas que, al pintar, pasean. Casi no hace falta explicarlo, pero lo haré, porque salí a pasear. Si hubiera empezado la primera línea de texto con la intención de caminar, andaría ya casi hacia el final de la idea. Son las 3:29 AM, una hora excelente para el paseo.

Barcas que fueron

La historia de esta pintura es una historia de amor. Al principio, de esos platónicos, quiméricos, por aquello de los mundos tan distintos, tan del “arriba y abajo”. Luego pasa el tiempo y aquella quimera se hace terrena, pero la realidad nunca alcanza la expectativa.

Casas

Treinta años después del cuadro que comento hoy, mi hermano pintó unas piezas con ayuda del ordenador. Utilizó el programa Word para hacerlas. Hizo diez impresiones y lanzó el documento a la papelera. Ni rastro de él.

La caja

Apareció en la basura y alguien la recogió para la colección de arte abandonado. En hojalata, representa un nacimiento. Está hecha en Oaxaca, México, y tiene ya sus años.

Rainy day at market

La pieza es talentosa, decorativa, atmosférica. Consigue sobradamente su intención, esa de capturar el instante y mostrar su belleza. Contrasta la luz de esos tonos cálidos en los puestos del mercado, con el azul y gris plúmbeos de un día de lluvia.

Kilómetros para nada

Entusiasmado ante el hallazgo que me pasaban por foto, me dirigí al lugar. Fue al desmontarlo que pude tocar la textura fría del papel, ver el brillo, pasar la mano por la superficie coloreada…

ANTOINE D’AGATA

Tras una vertiginosa inmersión en el artista, una pieza de la colección de arte abandonado revoloteaba por mi cabeza. Sobre todo después de haber visto una de sus fotografías. Aquí las traigo, una junta a otra.